MinMujeryEG - Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género

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8 de Marzo de 2017

8 de marzo, Conmemoración Día Internacional de la Mujer

Columna Directora Nacional de SernamEG, Laura Echeverría Correa

Este 8 de marzo conmemoramos un nuevo Día Internacional de la Mujer,  fecha en que a nivel mundial, recordamos la lucha que iniciaron organizaciones de mujeres trabajadoras que, a fines del siglo XIX y a comienzos del siglo XX en Estados Unidos, salieron a las calles para protestar por sus derechos: El derecho a la educación, a la no discriminación, al trabajo remunerado fuera del hogar en condiciones dignas,  a ser electas y a ejercer cargos públicos, a celebrar actos y contratos de manera autónoma, entre otros derechos.

En nuestro país, también las mujeres se han organizado históricamente  en diversos movimientos para obtener el reconocimiento de sus autonomías e igualdad de derechos. Es así que gracias a la colectividad, han logrado importantes cambios sociales y espacios de incidencia, decisivos para el mejoramiento de sus condiciones de vida.

Justamente la creación del Servicio Nacional de la Mujer en 1991 -hoy Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género-, es resultado de la recuperación de la democracia y de la participación política y social de las mujeres. Esta institución recoge la trayectoria de las chilenas en sus esfuerzos por conquistar sus derechos al interior de la familia, de la pareja y de la sociedad.

El Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet tiene la convicción de que es necesario impulsar con fuerza la autonomía de las mujeres -en lo político, económico y físico- para que puedan desarrollarse integralmente y aportar en todos los ámbitos de la vida nacional, y así lo ha plasmado en la Agenda de Género que impulsa.

Sin duda, uno de los principales logros es la creación del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género (MinMujeryEG) en 2015. Un Ministerio que pone las necesidades y demandas de las mujeres al más alto nivel del Estado y nos permite aumentar las facultades para transversalizar la perspectiva de género en las políticas públicas.

En ese sentido, como Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, entidad dependiente del MinMujeryEG, tenemos la misión de fortalecer las autonomías y derechos de las mujeres, reconociendo sus diversidades, a través de la implementación y ejecución de Políticas, Planes y Programas de Igualdad y Equidad de Género, aportando a la transformación cultural del país.

Para llevar adelante esta gran tarea, trabajamos de forma articulada y en una alianza estratégica con otros actores relevantes del Estado,  a nivel nacional, regional y local, y también del ámbito privado, con el objetivo de impulsar iniciativas que favorezcan el acceso y permanencia de las mujeres en el mundo del trabajo remunerado fuera del hogar en condiciones dignas; para potenciar la participación política y social de las mujeres; para prevenir, atender y sancionar las violencias en contra de las mujeres; y para fortalecer su autonomía física desde un enfoque de género y derechos.

Avanzar hacia más y mejores derechos para las mujeres es una tarea que nos preocupa y nos sigue ocupando hoy en pleno siglo XXI. Sabemos que hemos avanzando de manera significativa, pero aún nos queda mucho camino por recorrer para lograr la plena igualdad entre mujeres y hombres.

Las organizaciones de mujeres siguen luchando por una relación de equidad al interior de la familia, por sus derechos sexuales y reproductivos, para poner fin a las brechas salariales y de participación laboral entre hombres y mujeres, por la corresponsabilidad en el cuidado, por la representación equitativa de mujeres en cargos de toma de decisiones y de participación política, y por leyes y medidas integrales que aseguren el derecho de todas las mujeres y niñas a una vida libre de violencia, en todos los espacios y contextos.

Tenemos aún un gran desafío como país, es condición necesaria la incorporación plena de las mujeres al quehacer nacional para lograr una sociedad equitativa, solidaria, inclusiva, donde todas y todos nos sintamos respetadas y respetados y considerados, y por ende, más felices